Hablo desde afuera tuyo, desde afuera de tu cuerpo que todo
lo que ven no sos lo que pareces, solo sos una pared para la gente falsa y que
te critica. Todo lo que no demostras, lo haces fuera del lugar donde te conocen
pero, ¿quien se tomaría 3,4 quizás 5 años de su vida para conocerte? Las
personas no se toman el tiempo de valorar lo que en realidad sos. Todas las
caídas que tuviste te fueron haciendo día a día más fuerte para poder empezar a
evadir los nuevos obstáculos o tratar de vencerlos a tu modo. Casi nunca
necesitaste de los demás para estar bien porque siempre estuve yo, tu otro yo,
la que está dentro tuyo, en tu cabeza, la que te hizo tomar las decisiones que
marcaron tus alegrías como tus cicatrices. Llorabas por dentro casi todos los
días en soledad, para que nadie te vea, elegías lugares desolados donde reinaba
la soledad y el silencio. Hubo días en los que no te contuviste y rompiste el
llanto frente a muchas de las persona que no querías que te vieran débil e
indefensa, hubo personas que te consolaban, amigas a las que querías que te
hacían sentir bien por un momento pero tu dolor jamás se iba, seguías
acumulando día tras día tus problemas diarios te atormentaban, la manera brusca
en la que la gente te decía todo lo que hacías mal pero jamás reconocían lo que
hacías bien. Todas esas cosas que te reclamaban, todo lo mal que te hacían esas
falsas criticas y esos malos rumores que se corrían de ti, todas esas discusiones
con tus amigos, familiares, la peor y con la que más sufrías, con la persona
que amabas, te seguían lastimando por dentro. Durante dos años demostraste ser
fuerte, no tropezar, ignorar todo aquello que sabías que te hacía mal, pero sin
embargo esa ignorancia te hizo aun peor seguías amontonando tristeza y dolor en
un corazón débil.
Mucho tiempo fuiste valiente ante los ojos de los demás,
mostrando algo que no eras, una sonrisa falsa, una cara feliz ante los demás,
una chica simpática, una chica sociable, divertida, siempre sacándole sonrisas
a los demás pero en realidad tu y yo sabemos que no eres eso, que de los 7 días
de la semana solo 1 ó 2 estás feliz, que
jamás fuiste sociable y preferías más estar sola que acompañada, divertías a
los demás pero nadie te divertía a ti, sacaste las mejores sonrisas a las
personas que más lo necesitaban, pero jamás te sacaron una sonrisa sincera a ti
cuando casi siempre lo necesitabas.
Toda esas cosas que los demás veían y hasta tu propia
familia, que a pesar que pasaron exactamente 16 años contigo desde el primer
día jamás te pudieron conocer de verdad, todo esto que muestras ante los demás,
toda esa personalidad que los demás ven en ti, de una persona valiente,
sincera, fría, caprichosa , orgullosa, y perseguida. Pero no eres nada de eso,
y en lo único en lo nos parecemos es en la sinceridad, todo lo demás es la
pantalla que creaste para que no se te acerque nadie, pero yo que paso todos los días contigo te conozco, sé quién
eres, qué es lo que quiere, y sobre todo a quién quieres.
Soy yo, que sale de tu cuerpo y te observa desde afuera, y
te ve con esa cicatriz en la boca, te ve con muy pocos ánimos para seguir, te mira todos los días llorando,
te mira callarte ante todas esas cosas que no te gustan, te mira gritarle a las
personas que más amas porque sigues pretendiendo mostrar tu orgullo cuando
sabes que los necesitas a tu lado, te ve que jamás pides perdón aunque el error
haya sido tuyo, te ve gritando por dentro todos los día, mirando siempre la
realidad, para no enfrentar los sueños que podrías cumplir, te mira escaparte
de los problemas cuando sale a caminar sola a llorar por las calles demostrando
lo que realmente siente a gente que no conoce.
Ya no quiero verte llorar, ya no confió en lo que puedas
hacer si sigues padeciendo el dolor que no muestras, no confió más en tus
decisiones hoy te vi peor que otros días no quiero que abandones este cuerpo,
quiero que me escuches, que entiendas que tienes que ser lo que eras cuando
tenias 5 años cuando eras, sensible, tierna, sincera, no tenias ni un gramo de
orgullo ni de enojo, hoy te noto distante a mí, ya ni yo misma sé que paso para
que llores más de 5 horas seguidas, para que no quieras moverte de la cama,
para que vuelvas a caer en el poder que impusieron los libros sobre ti,
volviste a refugiarte en tus mejores amigos “los libros”
Trate de interrumpir tu llanto y tu lectura de aquel libro
pero lo único que me dijiste es “a todos nos llega nuestro momento” no quiero que te dejes derrumbar por una
pelea, ni una discusión, ni que llores porque extrañas a alguien. No dejes que
todo esto marque un final definitivo en tu vida, quiero volver a verte sonreír, no quiero que
toda tu vida cargues con una tristeza que crees que mereces pero tus palabras
siempre son las mismas “la vida no es fácil”.
Sabes que muchas personas te quieren de verdad pero tú solo
las ignoras, aunque en realidad lo que más quieres es su cariño solo sigues
ignorando lo que realmente necesitas. No quieres perdonar ni pedir perdón el
orgullo está tratando de reinar tu corazón y yo sigo tratando de alejarlo pero tú
solo me dices “cada historieta tiene un final”
Te dije una y una vez que dejes de ser lo que te está
consumiendo en un ardiente fuego de tristeza pero no me escuchas, esto trate de
decírtelo un día me dijiste quiero cambiar, te dije hazlo pero no te olvides de
quien eres, pero poco a poco fui viendo que te alejabas de mi, no querías asimilar
que era yo quien habito tu cuerpo durante 12 años hasta que decidiste cambiar, me
alejaste de tu cuerpo y empecé a desvanecerme hasta que me vi afuera tuyo, como
un consuelo, como tu memoria, como una amiga, como una persona más.
Hoy me preocupas
mucho, no quiero que seas lo que hoy estás siendo tárate de volver a mí,
a ese esqueleto y carne que no habita nada, yo soy tu alma, ese cuerpo está vacío,
sin sentimientos, sin amor, sin nada; está vacío, esta hueco. Las últimas semanas trate de volver a mi
cuerpo, lo hice pero tu vacio me expulsaba, hubo momentos en los que trate de arreglar
tus errores, trate de cambiar tu mentalidad pero volví a salir, para ver si
lograbas cambiar un poco, lo note en los
últimos días pero luego hubo una situación que te volvió a convertir en un
cuerpo vacio.
Y hoy me decidí, me llene de fuerzas para volver a mi cuerpo luche con todas mis
fuerzas y lo logre. Volví a habitar en este vacío cuerpo, lo volví a llenar de alegría,
de esperanzas, de sueños, de amor, de perdón, pero no aleje de ti lo que más te
gusta. Te hice recordar los mejores momentos con las personas que se fueron y
que tu amabas, hice que vuelvas a soñar con esa persona que era tan importante
para ti, pero por un error lo alejaste, lloraste dos horas porque sabes que era
alguien importante para ti y que lo perdiste por tu orgullo e inseguridad. Te sirvió
aprender de esto, solo espero permanecer aquí por mucho tiempo, que no quieras
expulsarme otra vez, te cambie por completo. Hoy 13-09-12 volví y esto lo hice
para que cuando caigas, no te sientas bien, o recuerdes cosas que hiciste mal.
Leas lo que tu otra parte, “tu alma” que habita tu cuerpo, hizo parta que
volvieras a ser quien realmente eras.
Me dijiste “cada
historieta tiene final” Yo marqué el final de la historieta de “Tu vacio” y aquí
comienza una nueva historieta “Mi verdadero yo”

No hay comentarios:
Publicar un comentario